Por Sofía Nazar |
Ya estamos sumergidos
en el frío del invierno, hojas por todos lados,
la gente con bufanda, gorros de moda. Pensar en los
3 meses de frío que nos quedan por delante ya
causa dolor de cabeza y ganas de invernar en una cueva
calentita.
Pero ¿quién dijo que todo está
perdido? Allá lejos nos aguarda el verano con
todo su calor. Surgen ganas de proyectarse y pensar
en ese futuro lleno de luz. Y ahí adelante, en
enero, en un rincón de nuestra diócesis
estará VEN, un verano diferente, un verano lleno
de color. |
¿Qué
es eso? ¿Qué es VEN? ¿De qué
me están hablando? Y, VEN es eso, un verano diferente,
un Verano de Esperanza para Niños. VEN empezó
a gestarse el año pasado, justamente ya saliendo
del frío de agosto y pensando en qué se
podía hacer para que ese verano 2003 que se avecinaba
fuera diferente. Y nació en enero, este enero,
el 2, para ser precisos, con 30 chicos, niños
de 11 años, y 13 coordinadores ya más
grandecitos.
¿Qué queríamos hacer? Estábamos
de vacaciones todos juntos. Lo que pasa que hay muchos
niños que no se pueden ir de vacaciones, niños
que no salen de la villa, que se quedan ahí todo
el año, envueltos en una realidad que muchas
veces dista de ser el ambiente ideal para criarse y
crecer. Entonces los invitamos a VEN. |
 |
¿Y cómo los conocimos? Invitamos
a niños de 11 años de algunos apoyos escolares
de Caritas San Isidro y ya desde octubre empezamos a reunirnos
con ellos para ir conociéndonos antes del campamento.
Porque eso es VEN, un campamento, una mezcla de colonia de
vacaciones y oratorio, donde por 3 semanas estamos viviendo
y jugando todos en un colegio de la Diócesis.
Y así fue que armamos todo: el grupo de coordinadores
se fue consolidando en nuestras reuniones de los domingos;
los niños fueron confirmando a medida que conocían
al coordinador a su cargo y que los padres también
nos conocían; y las cosas se fueron dando de a poquito,
consiguiendo todo providencialmente.
¿Y cómo fue todo? Vivíamos todos juntos
en el La Salle, en Florida, y jugábamos todo el día:
actividades, catequesis, manualidades, canciones, limpiar
un poco, preparar el desayuno, alguna que otra excursión.
Muchas risas, nuevos amigos.
 |
¿Y cómo
les fue? Nos fue bárbaro aunque
fue difícil. Quieras o no son chicos con problemas:
problemas de conducta, problemas afectivos. Pero todo
era para ellos, todo lo pensábamos en función
de ellos. Todo el campamento trabajando duramente, pero
con un montón de satisfacciones y alegrías.
El grupo de coordinadores espectacular y los niños
que los querés con todas sus vueltas y reveses.
¿Y cómo sigue? Y ahora queremos
crecer. Invitar a más niños y a más
coordinadores para poder duplicar la experiencia
porque hay muchos niños cerquita nuestro que
necesitan esperanza y que en verano no tienen ninguna
contención. Vacaciones de regalo, decimos, y
la verdad es que VEN fue un regalo para todos. |
| Curso para
voluntarios de VEN... 21 de Septiembre |
|