Nota de tapa

Un continuo devenir de amores. ¿Por qué terminar? ¿Por qué seguir? ¿Para qué? ¿Cuál es el objetivo? ¿Para dónde apuntamos?
Así es la vida. A veces todo bien, ¿y a veces…?

Antes de cortar suelen aparecer esas cosas: peleas frecuentes y enojos por cualquier pavada; vemos todo negro y andamos con esa sensación triste de que se acerca el fin que nunca deseamos.

Qué duro es terminar una relación. Empezás a sentirte mal y ya no te alegran ni los mil esfuerzas hechos por tus amigos para hacerte olvidar; ni los chistes de tu programa de tele preferido; ni siquiera es permiso que nunca te daban logra hacerte sentir mejor. A veces conseguís distraerte un rato, pero enseguida vuelve el fantasma de la otra persona.

Y viene esos días en que te acordás de ella. Esa canción que escuchábamos juntos; aquel lugar donde vivimos tantas cosas; fotos, recuerdos agradables… hasta llegar al punto en que lentamente olvidamos lo negativo y ya no estamos seguros de nada.
Es una lucha. Tratamos de pedir consejos, pero casi siempre apuntamos a la gente que nos la va a recordar con frases como “era la persona justa para vos”, o “yo no entiendo cómo pudieron cortar, se llevaban tan bien”, o “es tan divina”. Al final terminamos más confundidos que antes.

A veces pasa que nos autoengañamos y tratamos de convencernos que vale la pena volver. ¿Para qué tanto dolor? Pero, en el fondo, hay algo que no nos cierra: sabemos que a pesar de todas las cosas que a uno le encantan del otro, lamentablemente, no son suficientes para estar de novios. Y esto duele. Inclusive, a veces tenemos esas arregladas temporarias que nos dejan en un estado de confusión y hasta de vacío, a pesar que de antemano sabíamos que íbamos a terminar mal.

A veces los problemas que se nos presentan son pasajeros y circunstanciales, pero otras veces se trata de realidades que no van a cambiar. Poder distinguir esto puede ayudarnos a ver hasta que punto una relación puede de verdad hacernos felices.

No existen las recetas mágicas, pero es importante tomarse el tema en serio, porque están en juego los sentimientos de la otra persona y los propios. Si la otra persona no es para mí, cuando antes me dé cuenta, será mejor. Mamerto Menapace siempre dice que un noviazgo tiene dos finales felices: uno en el altar y el otro en la decisión de separarse cuando se ve que no hay tierra fértil para un amor sincero y sano. Es fundamental ser fuertes para tomar la decisión porque la realidad es que puede parecer más fácil “hacer la vista gorda” sobre los problemas serios que afrontar el dolor que significar terminar una relación.

Pero… ¿acaso es el fin del mundo? ¿Acaso es insuperable? Aunque esto sea lo que sentimos, no es así.
Terminar un noviazgo es una experiencia dolorosa y aunque el dolor dure un tiempo, podemos mirar el futuro con esperanza, sabiendo que otra persona nos espera para empezar todo una vez más.

Después de todo, ¡para eso está el noviazgo!

Santiago González Mendivelzúa


Muchas veces las cosas no funcionar en la pareja. Nos rompemos la cabeza tratando de encontrar la razón de los malestares sin obtener respuestas. Quizá sea hora de revisar sino estamos invadiendo el espacio del otro.

 

 

 

Tenés una hora para cambiarte y salir corriendo para una entrevista de trabajo. Después de pasarte un largo rato frente al espejo te decidiste por un trajecito marrón: discreto y moderno a la vez. Cuando estás por salir de tu casa, aparece tu novio/a, te mira de arriba hacia abajo y te dice “esa onda no va con vos”. ¿Qué hacés?
a. Resolvés cambiarte de ropa.
b. Te ataca la inseguridad y le pedís un par de sugerencias acerca de qué ponerte.
c. Le agradecés el piropo, agarrás tus cosas y te vas.

Arreglás para irte de viaje con tus dos mejores amigos/as. La idea es recorrer y conocer varios lugares con tu mochila a cuestas…
a. Tu novio/a te dice que “no te deja ir” porque él/ella había pensado en pasar unas lindas vacaciones de a dos.
b. Se copa con la idea y se cuelga en tus vacaciones.
c. Te ayuda a planear los itinerarios y te ayuda con la organización del viaje
Estás recopado/a con un curso de teatro que se hace todos los viernes de 21 a 24 horas. Implica un gran esfuerzo pero vale la pena porque es lo que hace tiempo buscabas. Además es una oportunidad excelente para conocer gente nueva. Lo malo, es que no vas a poder verte con tu novia/o. cuando le contás que tomaste la decisión de hacer teatro, el/ella…
a. Te hace una escena y te pide que por favor no lo/a descuides y además se pone celoso/a.
b. Te dice que si, pero ante cualquier inconveniente te hecha en cara que los viernes lo/a dejás y te vas al curso.
c. Se alegra y te alienta porque sabe que hace tiempo que querías hacer algo así.

Hace tiempo que no ves a tu grupo de amigos de las vacaciones. Decidís llamarlos y arreglar para verse el sábado a la noche. El asunto es sin novios/as y cuando se lo comentás a tu respectivo/a…
a. Arma un super escándalo.
b. Finalmente te da permiso y luego se aparece por casualidad en el mismo lugar donde vos y tus amigos están comiendo.
c. Te da luz verde y te pide que te diviertas y le mandes saludos a todos.
Estás viendo “Máxima Velocidad” con tu pareja y un grupo de amigos. De repente muestran un primerísimo plano de Sandra Bullock/Keanu Reeves. Vos exclamás casi sin querer “¡¡¡que potro/a!!!”. Enseguida él/ella…
a. Arma una super escena de celos y te dice que sos un/a baboso/a, que perdés la cabeza por cualquiera.
b. Te mira cruzado/a y vos lo arreglás enseguida diciendo con ternura “pero nunca tan potro/a como vos”.
c. Está tan concentrado/a en la película que ni se entera de tu comentario.

Mayoría de Respuestas A: tal vez sería bueno que te replantees un par de cosas, sobre todo el tema de la libertad en tu relación. No se trata de ser libre para hacer lo que se te cante la gana, pero si de tener la libertad suficiente como para poder ser vos mismo/a. ¿Cuánto los hacer crecer la relación de pareja a cada uno? No vaya a ser que, en vez de estimularlos a crecer, los achate y los encierre cada vez más en ustedes mismos.

Mayoría B: Quizá la relación es un tanto posesiva. Pero no hay que desesperar. No se trata de tomar medidas drásticas, sino más bien de tomarse un tiempo para conversar.

Mayoría C: Tenés muy en claro que estar de novio no implica renunciar a tus proyectos y tus sueños y que el amor nada tiene que ver con depender de alguien y pasar todo el día juntos. Lo importante es que siempre hagas partícipe al otro de tu vida. No sea cosa que lo dejes afuera…