| |
| América
Latina en un continente que se caracteriza por una profunda devoción
a la Virgen María. Desde México hasta Argentina, la
Madre de Jesucristo es venerada bajo diversas manifestaciones: Guadalupe
del Tepeyac en México, del Cobre en Cuba, del Carmen en Chile,
de los Treinta y Tres en Uruguay, de Caacupé en Paraguay,
de Copacabana en Bolivia, de la Puerta en Perú, de Luján
en Argentina, etc. La devoción de un pueblo que realmente
la siente como una Madre protectora, se concreta en innumerables
demostraciones de amor y fidelidad, y una de ellas es la peregrinación
anual a pie que une Liniers y Luján. Cada primer fin de semana
de Octubre un millón de personas peregrinan durante quince
horas para cubrir los 70 kilómetros que separan ambas localidades,
en una muestra de devoción popular que tiene pocos antecedentes
en el mundo. Varios peregrinos relataron a FRAGMENTOS sus vivencias. |
A
PIE A LUJÁN
¿Cuándo? Todos los años,
el primer fin de semana de Octubre.
¿Dónde? Se sale desde la Parroquia
San Cayetano en Liniers y se llega a la Basílica de Luján.
¿Cuánto? Los que cubren el trayecto
caminan aproximadamente 70 kilómetros.
¿Cuánto II? La caminata en promedio
dedica unas 15 horas. Hay quienes tardan más o menos
tiempo.
¿Quiénes? Es imposible determinar
la procedencia de la gente que camina. Es reconfortante ver
a peregrinos de todos los niveles sociales, realidades económicas
y culturales tan disímiles.
|
"No sé por qué la gente camina a
Luján. No entiendo por qué un padre camina con su hijo
en brazos durante más de 15 horas. No logro comprender por qué
amantes de Fito Páez, de los Chalchareros, de Cat Stevens, empeñan
toda una noche caminando como sonámbulos con los pies a la miseria",
dice Laura Narbais de 23 años con una pícara sonrisa y
para animarse a ensayar una respuesta: "los espera una imagen
morena, pequeña, casi invisible.
Pero ella valió la pena todo. Si no ganó Boca, si no conseguí
trabajo, si no me curé... no importa.
La virgen está ahí en Luján y me espera... ¡qué
devoción! Si esto no es de arriba, ¿quién
me puede explicar qué es?". ¿Qué es, qué
es? Preguntan a cuatro vientos los que nunca fueron a Luján y
no entienden nada, aunque quieren entender y por eso preguntan. EL peregrino
no es un simple caminante sin rumbo. Conoce muy bien su punto de llegada,
por eso no se preocupa tanto por las dificultades que el camino le presenta.
Levanta la cabeza y sigue. Sabe bien que no camina solo. "Lo
que más me emocionó fue sentirme acompañado por
una Iglesia viva que camina unida hacia la Virgen María. Viendo
que tantos se preocupan por lo que le pasa a uno, dan ganas."
Jack Smart
|