Todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, ténganlo en cuenta, hermanos. Y el Dios de la paz estará con ustedes. Filipenses 1 4,8-9b.

Nosotros
Los que trabajamos en Fragmentos somos jóvenes católicos que estamos convencidos de que el Evangelio es buena noticia para todos y especialmente para los jóvenes de nuestro tiempo. Sabemos que es necesario esforzarse para que se manifieste toda su riqueza y novedad, dado que el testimonio actual e histórico de muchos católicos ha imposibilitado a algunos a preguntarse por su validez.
La gente del equipo comparte y tiene presente los objetivos de la revista. Estamos bastante de acuerdo respecto del estilo de la revista. Aunque cada uno, teniendo en cuenta su propia historia y la de sus amigos, lo enriquecerá con sus ideas y opiniones.

Responder a la realidad
Fragmentos intenta responder a las necesidades de los jóvenes, profundizándolas y transmitiendo a los adolescentes una visión basada en la fe de los temas de su interés. Mostrando los valores cristianos ("fragmentos") que aparecen en el mundo de los jóvenes ayuda a los adolescentes a que adhieran a ellos conscientemente y los promuevan.
Fragmentos se propone aportar herramientas para el discernimiento personal como ejemplos de vida de personas que han conseguido vivir con felicidad los valores evangélicos o consejos, tests y herramientas para el autoconocimiento y el discernimiento de la propia vocación.
Fragmentos se propone a los jóvenes como compañera en el afianzamiento de su pertenencia cordial a la Iglesia. En ese buscarse a sí mismo del joven es importante la identificación con un grupo. Hay una gran necesidad de pertenencia, en este caso a la Iglesia. Para eso, queremos cambiar la imagen que muchos tienen de una Iglesia avejentada y aburrida, de una fe triste y sin vida. "Necesitamos saber que tenemos muchos amigos que piensan como nosotros y nos ayudan a acercarnos a Dios, dice un lector de la revista, porque el individualismo reinante abruma". Y agrega
"para saber que todos tiramos para el mismo lado".
Una característica del trasfondo ético de los jóvenes es su pragmatismo y el relativismo moral.
"Los límites me los pongo yo. Yo sé que está todo rebien, me puedo quedar a dormir en donde quiero, llamar a la semana y decir ‘hola, estoy viva’. A mí lo único que me piden es que sea feliz, que no me arrepienta de lo que hago y que me fije cómo hago las cosas".

Nuestra Misión
Ante este fenómeno importa la sinceridad: denunciar lo que parece errado y mostrar amor por los que están errados. Fragmentos intenta presentar las opiniones y convicciones sin miedos o complejos. Tal cual lo que son. Opiniones con dudas y certezas. Convicciones firmes e irrenunciables. Y con el mismo atractivo que tienen para quienes escriben en esta revista.
Es necesario que toda la realidad de los jóvenes encuentre eco en nuestra revista. No se habla sólo de lo lindo o lo bueno. También se habla de lo feo y lo triste. Y para cada cosa, desde el punto de vista de un cristiano. Que el aporte sea profundo, pero también lleno de pasión.
Pero una publicación como la nuestra no puede quedarse con una sola opinión y mirada. El ideal de aceptación, respeto por el otro y apertura al diálogo nos lleva a buscar el contacto con los que piensan distinto, sin importar su credo o ideología, para enriquecerse conociendo otras personas interesadas en los jóvenes y aprendiendo nuevas verdades. Otros Fragmentos.